El único molino que pervive en Idiazabal se encuentra en el caserío Oria. Ha conservado la presa de agua, el canal y todo el utillaje.
Hasta hace poco (1950-60), eran varios los molinos que funcionaban en Idiazabal, pero la mayor parte de los elementos de estos molinos se hallan a punto de desaparecer. Sólo se han conservado algunos de tales elementos en el molino Olea de Urtsuaren y en la presa de agua de Arimasagasti.