:: Molinos 
El único molino que pervive en Idiazabal se encuentra en el
caserío Oria. Ha conservado la presa de agua, el canal y todo
el utillaje.
Hasta hace poco (1950-60), eran varios los molinos que funcionaban
en Idiazabal, pero la mayor parte de los elementos de estos molinos
se hallan a punto de desaparecer. Sólo se han conservado algunos
de tales elementos en el molino Olea de Urtsuaren y en la presa de
agua de Arimasagasti.
:: Ferrerías 
De las cuatro o cinco ferrerías que hubo en Idiazabal, actualmente
quedan tan sólo las paredes de la ferrería situada en
el caserío Olea de Urtsuaran.
:: Caseríos
reseñables 
Son numerosos los caseríos que cabría mencionar; he
aquí algunos de los más señalados:
Igarondo
Situado en el núcleo urbano. Es bastante reciente (del siglo
XVIII), de estructura muy equilibrada. Casa natal del que fuera obispo
de Vitoria, Mateo Muxika.
Iruingoena e Iruin bengoa
Grandes caseríos que, en ciertas partes, aún hoy muestran
el empaque que tenían antaño. Datan, seguramente, del
siglo XVI. Goardia
Es relevante el hecho de que tenga un tejado a cuatro aguas, así
como la armadura de vigas que lo sujeta. El edificio actual es del
siglo XVIII. Kalbario
Tiene características similares al anterior. Es también
del siglo XVIII. Junto al caserío, hay unas interesantes cruces
de piedra. Mandiolatza
Construido a finales del siglo XVIII. Edificio muy equilibrado, tiene
en su entrada dos arcos de medio punto. Urbizu
Gerriko
Aún hoy se aprecia la estructura de la fachada que tenían
los caseríos antiguamente: piedra en la parte inferior y cierre
de madera en el desván. Construido hacia el siglo XVI.
Otros edificios
La fábrica de limas
Vista desde el exterior, en la que fue fábrica de Patricio
Echeverría, destacaba el edificio que albergaba las oficinas
y una vivienda. Aunque la fábrica ya no existe, el edificio
se ha conservado.
Fue construido siguiendo las tendencias del movimiento racionalista
que, hacia 1940, estuvo en boga en toda Europa. Se puede apreciar
cómo se dejaron de lado adornos inútiles y prima, ante
todo, la naturaleza de los propios materiales utilizados en la construcción
y la funcionalidad del edificio. |