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:: Organización de Idiazabal en la Edad Media y desarrollo en los siglos posteriores (siglos XII-XIX)


Asimismo, la información sobre la época feudal no es mucho más generosa. El nombre de Idiazabal aparece escrito por primera vez en un documento de finales del siglo XII (año 1199).

Lo más probable es que, para entonces, los asentamientos de la vertiente cantábrica de Euskal Herria, antecesores del actual caserío, ya existieran. Los habitantes de Idiazabal de aquel entonces vivirían, seguramente, en un principio, en humildes chabolas de madera y posteriormente de madera y piedra.

Es lógico pensar que, cuando en el siglo XII-XIII comenzaron a construir la iglesia dedicada al arcángel San Miguel, ya existiera en este entorno algún tipo de organización de pueblo o barrio, que, como de costumbre, de un modo u otro, estaría bajo el dominio de algún señor o potentado. Así, por ejemplo, el señor de Lazkao era patrón o señor de la iglesia de Idiazabal, siendo él quien dictaba la práctica de la parroquia (nombrar al vicario...). Nobles potentados e Iglesia eran las dos organizaciones más poderosas de la época.

Del mismo modo, la mayor parte de las ermitas pertenecía también a los propietarios de los caseríos del entorno: Santa Isabel (Eztenaga), San Andrés (Arizkorreta), San Esteban (Akutain), Santa Polonia (Arimasagasti), San Ignacio, probablemente más reciente (Oria)... Sin embargo, las ermitas de Gurutzeta y la del Kalbario pertenecen al vecindario.

A medida que aquella sociedad fue estructurándose y organizándose, también fue introduciéndose en las estructuras administrativas de la época. En el año 1384 consiguió el amparo de Segura, convertida ya en villa el siglo anterior. Sin embargo, Idiazabal conservó su propia identidad (en los documentos posteriores figura como “universidad”).

Entretanto, especialmente durante el siglo XVI, debieron comenzar a construirse los caseríos más antiguos que existen en la actualidad en Idiazabal, en sustitución de las chabolas de madera de siglos anteriores, además de madera, utilizaron piedra y cal (Urbizu Gerriko es el caserío que mejor ha conservado la de estructura antigua). En los siglos posteriores se introdujeron nuevos cultivos, como el maíz, y a medida que la población iba creciendo poco a poco, se construyeron nuevos caseríos hasta el siglo XIX.

Ya entonces los baserritarras, además de sus tierras propias, utilizaban los comunales de Idiazabal y los terrenos de las parzonerías de Urtsuaran, Urbia y Altzania (que, para regular el uso secular, se constituyeron legalmente a principios del siglo XV). A pesar de ello, no parece que el modo de vida de los baserritarras tuviera grandes comodidades. Para la mayoría de los habitantes de Idiazabal, aquellos terrenos de montaña eran indispensables para cubrir ciertas necesidades, ya que de ellos obtenían la leña y los pastos para el ganado.

Por otra parte, en aquella misma época, tuvieron gran auge las industrias más estrechamente relacionadas con la economía del caserío. Por una parte los molinos, para triturar el grano: Olea de Urtsuaran y, aguas abajo, los restantes: Loidi, Lopategi, Errotagain, Arimasagasti, Oria, Eztenaga, Ihurre. Y, por otra parte, las ferrerías: las dos de Urtsuaran y las dos de Loidi y Zuloaga (en un principio, propiedad del vecindario); la de Ihurre, la del señor de Lazkao... fueron un complemento indispensable de la economía del caserío en Idiazabal.

Los propietarios de algunos caseríos se enriquecieron y embellecieron sus caseríos; es en el caso de Maugia, Arimasagasti, Oiarbide y Eztenaga (que, probablemente, es anterior): fueron reconstruidos en los siglos XVII-XVIII dándoles aspecto de casa señorial. Todavía se aprecia en ellos la soberbia de aquella época.

En el año 1615, tras pagar al rey lo estipulado, Idiazabal se desvinculó de Segura y obtuvo el título de “villa”. Para autogobernarse, la casa vecinal de Idiazabal pasó a ser casa concejil y en ella se instaló la posada.

Además, al igual que el resto de pueblos, en adelante tuvo derecho a tomar parte en Juntas Generales en los asuntos de gobierno de Gipuzkoa.. Sin embargo, al ser su población bastante reducida, Idiazabal se aunó con los pueblos de su entorno para acudir a Juntas: Ataun, Segura, Zegama y Mutiloa... fueron sus asociados.

Asimismo la iglesia se construyó o conformó durante aquellos fructíferos siglos. En los siglos XVI-XVII, la iglesia propiamente dicha; y a principios del siglo XVIII, el coro, los retablos e imágenes.

.: Antecedentes del actual Idiazabal (hasta el siglo XII)

.: Idiazabal en la actualidad (siglos XIX-XX)